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Al principio todo parece perfecto. La tarima está limpia, nivelada, sin juntas abiertas. Pero a los tres o seis meses, algo empieza a fallar: crujidos, hinchazón, piezas que se separan. Son señales de una tarima flotante mal instalada. Y lo peor es que no siempre se detectan de inmediato.

En este artículo te explicamos qué errores ocultos pueden producirse durante la instalación, cómo se manifiestan con el tiempo y qué hacer si ya tienes algunos de estos síntomas en casa.

¿Qué es exactamente una instalación deficiente de tarima flotante?

Una mala instalación no siempre se nota a simple vista. Puede parecer correcta durante semanas o meses. Los errores más comunes no están en el acabado, sino en lo que no se ve: el subsuelo, la junta de dilatación, la elección del material o incluso el sentido de colocación.

Estos errores generan tensiones internas que, con el paso del tiempo, provocan movimientos, ruidos o deterioro prematuro.

1. Ruidos huecos o crujidos al pisar: ¿aire bajo la tarima?

Una de las señales más frecuentes de instalación incorrecta es el crujido o “chasquido” al caminar. Esto puede deberse a:

  • Subsuelo no nivelado, con ligeras ondulaciones
  • Bases aislantes mal adaptadas o incompatibles con el tipo de tarima
  • Juntas entre piezas con presión excesiva por falta de dilatación

Estos crujidos no suelen aparecer los primeros días. Surgen con los cambios de temperatura, humedad y uso continuado.

2. Separación entre lamas: fallos en el sistema de clic o dilatación

Cuando las piezas comienzan a separarse entre sí, dejando una línea visible entre lamas, puede haber dos causas:

  • Instalación con clic mal cerrado, por no encajar bien las piezas
  • Ausencia de juntas de expansión perimetrales, que generan presión hacia dentro

En ambos casos, el material intenta moverse para liberar esa tensión. El resultado son separaciones, sobre todo en zonas centrales o de paso frecuente.

3. Abombamientos o lamas levantadas: exceso de humedad o falta de espacio

Si notas que una lama se levanta ligeramente, o que toda una fila forma una curva, es probable que la tarima esté empujando contra los bordes.

Esto se produce por expansión térmica o higrométrica, especialmente si:

  • No se dejaron los 8–10 mm de junta recomendada en todo el perímetro
  • Se pegó la tarima al suelo, impidiendo su movimiento libre
  • Se instalaron muebles fijos encima antes de permitir que la tarima se adaptara

Estos defectos no son visibles de inmediato, pero aparecen con los cambios estacionales o el uso intensivo.

4. Sonido metálico o “eco” al caminar: base mal elegida

Una tarima flotante debe ir sobre una base adecuada. Si la base es demasiado rígida o muy fina, genera un sonido tipo tambor al caminar. Esto ocurre sobre todo con bases genéricas no adaptadas al tipo de suelo o al sistema de clic.

En instalaciones más profesionales, se utilizan bases acústicas o térmicas específicas. En tarimas flotantes y tarimas multicapa, la elección de la base es tan importante como la de la propia lama.

5. Dilatación desigual: cambios de color, juntas abiertas, rozamientos

Si el suelo se instala en una habitación sin respetar las condiciones de humedad y temperatura, los materiales pueden expandirse de forma desigual. Esto provoca:

  • Cambios de tono entre piezas (por luz y humedad)
  • Separaciones en los extremos de la habitación
  • Rozamientos con puertas, rodapiés o marcos

El pavimento debe aclimatarse al menos 48 horas en la estancia donde se va a instalar. No hacerlo es uno de los errores más comunes.

¿Se puede arreglar una instalación mal hecha?

En muchos casos, sí. Pero no siempre es sencillo. Algunas soluciones posibles son:

  • Levantar partes del suelo y rehacer juntas de dilatación
  • Reinstalar con nueva base si la anterior no era adecuada
  • Sustituir lamas dañadas o con clic defectuoso
  • Instalar juntas de expansión en pasos de puerta o zonas extensas

El problema es que cuanto más tiempo pasa, más complicado y costoso es corregirlo. Por eso la clave está en hacer una instalación técnica desde el primer día.

¿Por qué elegir una tarima profesional con asesoramiento técnico?

No todas las tarimas se instalan igual. Cada tipo de sistema clic, espesor, capa noble o tipo de soporte tiene sus propias exigencias.

Además, instalar una tarima flotante no es solo unir piezas, sino trabajar con tolerancias exactas, condiciones ambientales y materiales de apoyo.

En Detecpa asesoramos en todo el proceso: desde la elección del producto hasta la instalación profesional. Nuestro equipo conoce las particularidades de cada modelo y te ayuda a evitar errores que solo aparecen con el tiempo.

Tarimas multicapa: más estabilidad, pero también más precisión

Las tarimas flotantes y tarimas multicapa combinan una capa superior de madera natural con capas inferiores estabilizadoras. Ofrecen gran resistencia, pero exigen una instalación muy precisa.

En especial, deben instalarse en condiciones controladas de humedad y con juntas de dilatación adecuadas. Una multicapa mal instalada puede mostrar defectos incluso antes que un laminado.

¿Cómo evitar estos problemas en futuras reformas?

Si estás planificando una reforma, estas son algunas recomendaciones clave:

  • Elige siempre bases y sistemas compatibles con la tarima
  • Consulta con el proveedor sobre condiciones de aclimatación
  • Respeta todas las juntas de expansión recomendadas
  • Evita fijar muebles pesados en las primeras 48 horas tras instalación
  • Confía en instaladores profesionales que conozcan bien el producto

Un suelo bien instalado es una inversión que se disfruta durante años. Uno mal colocado puede convertirse en una fuente continua de problemas.

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